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REGULACION DE LA TECNOLOGIA
La tecnología constituye un instrumento que promueve a la democracia
y es en sí misma una herramienta de política social que actúa
preservando o evitando inequidades en materia de acceso a la salud.
Por lo tanto, la peor inequidad que nos puede ocurrir es que la haya
dentro del mismo Sistema FEMI, y dentro de él, entre sus diferentes
niveles.
Ya en el año 2001 había sido planteada la necesidad de la
conformación de una comisión que analice la incorporación de
tecnología, la evaluación de resultados y el control de su
incorporación atento a parámetros basados en la MBE y de costo
efectividad.
La presencia de FEMI dentro del Fondo Nacional de Recursos con
varios IMAES en su organización y los permanentes avances
tecnológicos hacen necesaria la ilustración suficiente en la
finalidad política.
Advertir sobre costo efectividad y MBE aportará razones al momento
de solicitar la pertinencia del sistema a través del seguro.
Es posible que con el tiempo esa comisión pueda convertirse en una
agencia de evaluación de la tecnología que sea una referencia
nacional y esté conectada con similares agencias del mundo.
No debemos olvidar que dentro de la regulación futura habrá que
tener justificación ante la Facultad de Medicina y el Ministerio de
Salud Pública.
También debe darse un proceso de descentralización del conocimiento
y la tecnología, considerando que los argumentos del año ’93 de
desarrollar centros de alta tecnología en el Sanatorio Americano,
cristalizaron en emprendimientos exitosos desde el punto de vista
asistencial pero además en la mejor utilización de los recursos del
sistema.
Hoy, debe comenzar a considerarse la descentralización geográfica de
centros que en coordinación y armonía con los que ya cuenta el
sistema, aporten un mejor acceso geográfico y permitan el desarrollo
con un criterio loco-regional razonable.
Se propone la necesidad de la confección de un inventario
tecnológico FEMI.
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