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EL PAPEL DEL MEDICO DEL INTERIOR
Los médicos jugaremos un papel preponderante en la definición del
modelo de asistencia y en el futuro del nuevo sistema.
Este papel será diferente en la capital del país que en interior,
pero también creemos que debemos diferenciar las capitales
departamentales, ciudades y centros poblados con una importante
cantidad de población, respecto al interior rural disperso.
Hacemos esta diferenciación entre otras cosas porque en ese nivel
disperso es donde la integración se dará más fácilmente y el médico
será factor de captación de clientes para ambos sistemas.
Sociólogos y economistas, entre otros, describirán algún día el rol
que nos cupo a los médicos en el desarrollo del interior.
“Formados muchas veces en el exterior y luego en Montevideo,
oriundos de nuestro interior pero también del extranjero, jugaron
vocacionalmente aportando sus conocimientos a una medicina humanista
e individual, impregnando de gran contenido social, comprometidos
con el progreso de las localidades, su cultura, pero también
manteniendo sus expectativas personales y profesionales”.
En los últimos veinte años se comprendió a todo nivel que la
tecnología y la ciencia necesitaban de equipos multidisciplinarios y
apoyo de gestión económica.
Anteriormente habíamos comprendido el rol de la protección gremial
como facilitador integrante del bien general de una clase médica que
estaba trascendiendo a una medicina colectiva.
Así fue que aparecieron las organizaciones que sin fines de lucro se
pusieron al servicio del progreso social, comprometiéndose con éste;
pasando luego a ocupar el lugar de hoy en día.
Actualmente nuestras organizaciones están comprometidas con la
calidad, el franco desarrollo gerencial, la integración, la
sistematicidad y la interactividad, donde los roles de aprendizaje y
transmisión de experiencias evidencian un alto grado de
responsabilidad social.
Por ello podemos decir que la Federación no es un fin en sí misma y
debe ser vista a través de sus frutos asistenciales como un factor
de crecimiento y desarrollo del interior.
La visión de aquel médico de campaña reducido a su medio,
enriquecido o generando empresas y oponiéndose a la llegada de
nuevos técnicos; es ahora sustituida por un médico respetuoso de su
responsabilidad profesional
El médico integrado a sistemas locales de salud, partícipe de los
procesos de educación médica continua, conciente de la fortaleza que
esto encierra, y con una clara aceptación de los preceptos éticos de
la organización así como de las líneas doctrinarias de los sistemas
cooperativos sin fines de lucro, se ha involucrado en la gestión del
conocimiento y la enfermedad, luchando a favor de una comunidad que
trasciende al mero hecho de una posible afiliación.
Hoy el problema no es el empresismo montevideano que invade el
interior, tampoco es el mayor número de médicos con radicación en el
interior.
El desafío está en poder ofrecerle al enfermo, independientemente de
su procedencia, el mayor perfeccionamiento de la técnica, con el
trato humano que tradicionalmente tuvo la calidez de la relación
médico-paciente en el interior, con simetría de información y con la
gestión adecuada de los instrumentos y avances de la ciencia médica.
Tenemos los objetivos y la filosofía que proviene de la historia,
junto a los instrumentos necesarios para poder avanzar ya no sólo en
la lucha contra el centralismo económico, político y técnico; sino
tratando de fortalecer la identidad de un sistema que funcionará
dentro de un sistema mayor y un fondo de financiamiento que, con o
sin intencionalidad, actuará evanesciendo la estructura orgánica y
funcional del conjunto.
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